lunes, 21 de mayo de 2012

La forma de decir las cosas

La forma de decir las cosas tiene mucho que ver con la actitud que tome quien las escucha, con la manera como las atiende y con el concepto que se forma. Sin embargo, independientemente de cómo lo tome el otro,  es tu entera responsabilidad procurar que tu discurso siempre sea educado y cordial.

Si bien en algún momento de la vida, ya sea por circunstancias internas o por el entorno que te rodea, todos nos hemos encontrado estresados o irritados alguna vez, nada justifica dirigirse hacia los demás de mala manera.
En un ambiente laboral se espera que, por formación, disciplina y por sentido común, todos los compañeros traten de decir las cosas de la mejor manera. Pero, ¿cuál es la mejor manera?

Según Barreneche  (1998), la mejor manera es:
  • La que no ofende.
  • Aquella que respeta la dignidad de la persona.
  • La que tiene claridad, concisión y oportunidad.
  • La que siempre está de acuerdo con la realidad de las cosas, es decir, con la verdad.
  • La que no deja dudas porque es completa y carece de vaguedad.
  • La que se dice en buen tono.
  • La que atrae la atención y es escuchada como algo importante porque realmente lo es.
  • La que se expresa con agrado o con simpatía, cortésmente.
  • La que tiene en cuenta la situación, cultura y formación de quien escucha.
  • La que no es irónica.
  • La que se piensa antes de expresarse.
Cuando dices las cosas de mala manera pierdes mucho, te comunicas mal, y tu interlocutor puede llegar a atenderte con desagrado o de manera incompleta.

Entonces, ¿cómo decir las cosas? De acuerdo a Barreneche (1998), existen ciertas palabras mágicas que modifican positivamente las actitudes, facilitan la colaboración, mejoran la relación interpersonal y agradan con reciprocidad.
Algunas de ellas son:
  • Muchas gracias
  • Discúlpame / ¿Me disculpas?
  • No te preocupes
  • Con gusto
  • Por favor
  • Yo te ayudo
  • Yo apoyo con eso
  • ¡Excelente trabajo!
  • Mil gracias
  • Yo te invito
  • Vamos juntos
  • Hagámoslo en equipo
  • Yo voy
  • Cuesta trabajo, pero lo haremos
  • ¡Te felicito!
  • Te quedó excelente.
  • Me esforzaré
  • Es muy grato estar con ustedes
  • Corregiré el error
Seguramente puedes agregar algunas palabras mágicas más.

De acuerdo a Barreneche, para llegar a la gente solo hay una forma: decir las cosas de la mejor manera posible. ¿Cuál es la clave para lograrlo? Procura utilizar las palabras mágicas, pero sobre todo,  dirígete a los demás tal como te gustaría que se dirigieran contigo. No hay nada mejor y más efectivo que ponerse en el lugar del otro.

Barreneche,  A. (1998). Protocolo y Cortesía en el Trabajo. Recuperado de http://www.siceditorial.com/ArchivosObras/obrapdf/PROTOCOLO352005.pdf